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los
exploradores de la aguada
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El documento que incluimos a continuación es una síntesis de la obra de los Exploradores Orientales en la Parroquia de la Aguada. Es un documento notable, ya que relata paso a paso la creación de dicha institución. Está extraído del libro "Bodas de oro de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de la Aguada", disponible en la Biblioteca de los Jesuitas en Montevideo (Dámaso Larrañaga): "Todas las obras parroquiales de la Aguada llevan el sello de la perseverancia y de la acción. Las iniciativas buenas y las aspiraciones superiores han encontrado eco en el corazón de los verdaderos feligreses. La causa de la juventud y de la niñez especialmente, fue el centro de las actividades más fecundas. Es que la causa mencionada, dado el estado en que se encuentra la sociedad, demanda una consagración ilimitada. ¿Qué sería del porvenir de la sociedad si la Iglesia olvidara la niñez y la juventud? Formar al niño, encauzar sus inclinaciones, moderar sus arrebatos naturales, enseñarle las sendas que ha de seguir; vincular al joven a las actividades necesarias para la propagación de un ideal ultraterreno, formar su carácter y cuidar que la fe arraigue en él, es un gran apostolado, el más necesario quizá que en la actualidad demandan nuestra causa y los intereses bien entendidos de la Patria. Al efecto, el señor Cura Rector anhelaba la creación de una clase de gimnasia que proporcionara al niño todos los elementos necesarios para su desarrollo físico. En 1907, después de fecundos trabajos, se iniciaron las clases de gimnasia, que fueron horas de verdadera fraternidad cristiana, las cuales duraron corto tiempo en virtud de la poca constancia de los chicos y otros inconvenientes insalvables. ( ) Mientras tanto, la prensa en general y las revistas extranjeras nos traían reseñas envidiables de la buena organización de los Boys Scouts en Inglaterra, Norte-América y España. Admirábamos ese empuje de otros niños de distintos países, y nuestros deseos de prosperidad para el gimnasio permanecían más vivos que antes: ardían en el fondo de nuestro corazón y no debía extinguirse aquella llama ardiente que tantas esperanzas prometía para nuestra sociedad. Se esperaba el desarrollo de acontecimientos y que la niñez y la juventud comprendieran que era imprescindible establecer en nuestra parroquia la gimnasia como medio educativo, como base para el desarrollo y vigor del organismo humano. ( ) La reapertura de las clases constituyó un éxito. La idea debía triunfar tarde o temprano. Mientras nuestro espíritu aguardaba la realización de los deseos superiores, en nuestra capital ya se habían establecido los Vanguardias de la Patria y los Boys Scouts. La gimnasia comenzaba a despertar nuevos entusiasmos. La obra, que había echado hondas raíces, iba elevándose lentamente, hasta que el 20 de abril de 1914, bajo la dirección del señor Luis Langón, se inauguraban las clases con los Congregantes Meritorios, cuyos nombres a continuación mencionamos: Borrazás, Esmoris, Espen, Noya, Reggiardo, Schiaffino, Zunino, Rolando, Torres, Domínguez, Ausserbauer, Dapino, Pasó, Ganzabal, Lubino, Real, Celio, Siri, Massa, Bosco, Garrone, Lezama y Bouzout. Con estos veintiseis alumnos pensábamos marchar hacia delante. El pensamiento capital era establecer en nuestra amada Parroquia una corporación análoga a la de los Boy Scouts; en los primeros días del mes de Mayo de 1914, habíanse cambiado ideas generales para la constitución de esa Asociación a la cual iba a ponérsele por nombre "Los Cruzados". Trazáronse proyectos y se hicieron cálculos y presupuestos. Durante los trabajos preliminares, llegó hasta nosotros la grata nueva de haberse constituido en la Metropolitana la Asociación de los Exploradores Orientales, semejante a la de los Boys Scouts, cuyas bases eran eminentemente cristianas. Ante esa inauguración, ¿cuál era nuestro deber? Ser los continuadores de la obra. De inmediato resolvimos fundar nuestros Exploradores y seguir trabajando con los alumnos. El 24 de Septiembre, con sus uniformes elegantes, nuestros gimnastas concurrieron al Templo para ofrecer a Dios las primicias del corazón, y a las 10 de la misma mañana, presenciaron en el Patronato la bendición de la bandera por el querido Padre Defunchio, así como la promulgación de las dignidades. Del 27 del mismo mes se realizó la inolvidable excursión a Pando de los setenta y tres gimnastas inscriptos; frente al Templo Parroquial se realizaron los ejercicios de práctica, favorecidos por un día hermoso de primavera. Aquellas horas tuvieron la virtud de despertar simpatías generales y enardecer el corazón. Así, animados de esperanzas mejores, comenzaron las actividades para la formación de la Brigada de Exploradores. Todos los gimnastas, plenos de entusiasmo, contribuyeron en forma eficaz a su constitución definitiva. Se estudió su organización, se distribuyeron los cargos, se realizaron excursiones acertadas y se preparó el espíritu de los futuros cruzados en forma práctica. ( ) Fundadas esperanzas se tenían en la prosperidad de nuestra Asociación de los Exploradores Orientales. Los noveles cruzados de Cristo, alentados con las promesas que formularan el querido Director y el Consejo Directivo, se aprestaban a cooperar a la obra común. Por eso todos los inscriptos respondían a los llamados de las autoridades constituidas. Antes de presentarse la Brigada en acto oficial, se realizaron los ejercicios correspondientes en la casa parroquial, en el Colegio de la Sagrada Familia y en la plazoleta de la Estación del Ferrocarril Central del Uruguay. En los días festivos, después de los ejercicios, se realizaban desfiles por las calles de la Parroquia. Era preciso acostumbrar a los Exploradores a esas salidas que templaban el espíritu y los estimulaban a la perseverancia. Muchas excursiones se realizaron entonces hasta que nos ofreció sus servicios, desinteresadamente, el capitán Cándido Baldezio, en carácter de instructor, quien con una práctica asombrosa dio gran empuje a la institución; preparó a los Exploradores en las materias más necesarias, se iniciaron las evoluciones, se formaron los cuerpos de telegrafía Morse, en una palabra, nuestros Exploradores sabían cumplir con su misión; estaban sólidamente preparados por el capitán Baldezio. ( ) El Consejo Directivo, por su parte, continuó trabajando en forma eficaz. En sus sesiones semanales tomaba determinaciones prudentes y oportunas esperando siempre el triunfo de la institución hasta que, en los primeros días de Marzo de 1915, se acordó la inauguración oficial. Con esta noticia creció el entusiasmo y las inscripciones aumentaron en forma prodigiosa. Días había en que se anotaban diez y quince Exploradores. ¿Por qué tanto entusiasmo? Es que la Asociación iba robusteciendo su personalidad; echaba raíces profundas en la Parroquia de la Aguada. Los padres de familia, ante las exhortaciones constantes del Padre Director y del Consejo, comprendían la importancia que tenía la Asociación para la formación de sus hijos; al calor de sus enseñanzas santas, los corazones de tantos niños se sentían alentados. ¿Qué les importaban las diversiones? Eran Exploradores, Exploradores del ideal y tendrían que cumplir un doble apostolado: el de dar ejemplos de perseverancia y de abnegación a los demás. Nuestra Brigada, ante los anuncios de su inauguración, se vio favorecida con la cooperación más entusiasta. La Comisión Patrocinadora compuesta por conocidas damas de nuestra feligresía, dedicó sus actividades al mejor éxito del primer acto oficial. El Consejo procedió a la confección del programa respectivo, a solicitar del Prelado la autorización para la inauguración, a designar la Comisión de Honor, en una palabra, se ultimaron los preparativos y la inauguración se realizó. ¿Se podrá olvidar el recuerdo de aquel día dulcemente memorable? Todos los que concurrieron a Pando el 19 de abril de 1915 ¿no llevan acaso en el alma una ilusión más que no se desvanecido, una alegría infinita, un supremo consuelo ante realidad tan bella cual es la consolidación de nuestra institución? Es preciso cerrar los ojos, concentrar el alma en un solo objeto: en la evocación de aquel día que hablará siempre al creyente de una demostración de fe y de patriotismo. Desde el desfile de los Exploradores hasta la celebración de la misa y la bendición de las banderas; desde los discursos pronunciados en el atrio del Templo hasta el juramento de aquellas realizado en el prado de Pando, todo fue un desfile feliz de actividades, de entusiasmos fecundos, de alegrías inenarrables. El espíritu observador habrá podido comprender el amplio significado de la inauguración de nuestra institución. Después de cumplido el programa, cuando perduraban en el alma de los excursionistas las impresiones de un día intensamente grato, se formó una enorme columna compuesta por nuestros hermanos de la Catedral de San Francisco, entonándose luego el himno de la Patria frente a nuestro Templo Parroquial; todo ese hermoso conjunto de recuerdos dice tanto a nuestra alma que no podemos menos que bendecir a Dios por habernos deparado la gracia inefable de presenciar actos tan edificantes. Algunos días han pasado desde entonces. Nuestra Asociación continúa progresando, y seguirá sí, no lo dudamos, porque su base descansa en la verdadera religiosidad y en el patriotismo. Adelante pues. La obra se ha iniciado. El sacrificio debe ser su mejor sostén. Es preciso perseverar siempre, con verdadero amor y abnegación, porque nuestra Brigada, en lo porvenir, dará sus frutos. Es necesario consagrarnos todos a ella con el corazón y con la acción. Y tú especialmente, Explorador querido, debes ser consecuente. No desmayes en la obra que comenzaste. Debes seguir adelante. Acata siempre los mandatos de tu Director, las decisiones del Consejo General y las órdenes de tus jefes. Siendo un modelo de Explorador, la victoria la tendrás asegurada. No debes renunciar a los propósitos que hicieras cuando te incorporaste a la Brigada. Sé consecuente con tus principios y tu alma habrá alcanzado para el bien las supremas conquistas del espíritu." |
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